Mississippi (río); características, caudal y biodiversidad

Mississippi es un rio, y su nombre en algonquino, Misi sipi, ‘Gran río’, es un curso fluvial que discurre por el centro de Estados Unidos, es uno de los de mayor longitud de Norteamérica. Desemboca en el golfo de México y actúa como una importante arteria de comunicaciones y transporte fluvial gracias a estar regulado.

Además del río Missouri, el Mississippi cuenta con afluentes como los ríos Rojo, Arkansas, Ohio y otros 250 menos importantes. La cuenca fluvial del Mississippi pertenece casi por entero al territorio de Estados Unidos, a excepción de ciertos tributarios canadienses de su principal afluente, el Missouri, y abarca la mayor parte del territorio comprendido entre las montañas Rocosas y los montes Allegheny. Ocupa unos 2.979.000 km2 de superficie.

La longitud promedio del río es de unos 3.770 km, aunque este dato varía con el tiempo debido a los cambios de canalización y según la fuente consultada. Si se cuenta su longitud sumando la de su tributario más largo, asciende a 5.970 km (desde la cabecera del Missouri al golfo de México), lo que lo convierte en uno de los ríos más largos del planeta. Su red fluvial presenta unos 25.900 km de curso navegable y su caudal es mayor al de cualquier otro río de Norteamérica. Las principales ciudades por las que discurre el Mississippi son Minneapolis, Saint Paul, La Crosse, Dubuque, Davenport, Keokuk, Quincy, Hannibal, Saint Louis, Memphis, Vicksburg, Baton Rouge y Nueva Orleans.

CURSO ALTO Y MEDIO

El río Mississippi nace en la zona del lago Itasca, en el noroeste del estado de Minnesota, a unos 450 m sobre el nivel del mar. En este punto apenas tiene 4 m de ancho y medio metro de profundidad. Primero discurre en dirección noreste unos pocos kilómetros y más tarde gira hacia el sur cerca de los Grandes Rápidos, todavía en Minnesota. En Minneapolis, con un salto de 20 m en las cataratas de Saint Anthony, su anchura es ya superior a los 300 metros.

A partir de este punto el río es navegable. Después recibe las aguas de los ríos Minnesota y Saint Croix, y forma la frontera entre los estados de Minnesota, Iowa, Missouri, Arkansas y Luisiana, al oeste, y los de Wisconsin, Illinois, Kentucky, Tennessee y Mississippi al este.

En la frontera de Wisconsin, el río se extiende hasta el lago Pepin con una anchura de aproximadamente 2 km y, a partir de aquí, fluye rodeado de acantilados de entre 61 y 91 m de altura a lo largo de unos cuantos kilómetros. En los lugares en que las características del terreno impedían la navegación, como en Rock Island (Illinois), Keokuk (Iowa) y el norte de Saint Louis (Missouri), se construyeron presas y esclusas para hacer posible que las miles de gabarras que transportaban grandes cantidades de mercancías, tanto río arriba como río abajo, dispusieran de espacio para atracar.

CURSO BAJO

En la confluencia con el río Ohio, el Mississippi tiene una anchura aproximada de 1.370 m, pero cuando se acerca al río Rojo se estrecha hasta unos 910 m; y en Nueva Orleans, estado de Luisiana, se estrecha aún más, presentando una anchura de 760 metros. La profundidad del agua al sur del Ohio oscila entre los 15 y los 30 metros.

Curso abajo del río Rojo, el Mississippi se bifurca en numerosas corrientes lodosas hasta llegar al golfo de México, su desembocadura. El cauce principal discurre hacia el suroeste y se divide formando un delta con varios ramales. El río vierte en el golfo una media de 19 millones de litros de agua por segundo. La cantidad de sedimentos depositado en el delta se estima en unos 300 millones de metros cúbicos por año.

Para impedir que esta ingente cantidad de sedimentos bloquee el delta, y para poder luchar contra los continuos cambios que provocan las crecidas, a principios de 1875 se construyeron una serie de malecones en South Pass. El sistema ha demostrado una gran eficacia al mantener una profundidad superior a los nueve metros. La desembocadura del Mississippi no se ve afectada por las mareas.

RIESGO DE INUNDACIONES EN EL MISSISSIPPI Y SU PREVENCIÓN

Un sistema de presas cerca de las fuentes del Mississippi y un conjunto numeroso de embalses construidos a lo largo del río y de sus afluentes, con el objeto de prevenir el riesgo de inundaciones, ayudan a mantener un nivel de agua más o menos regular.

Desde su confluencia con el Missouri hasta el golfo de México, el cauce del Mississippi serpentea a través de enormes extensiones aluviales, con una anchura que oscila entre 60 y 115 kilómetros. Estas tierras, a pesar de ser muy fértiles, no se cultivan en su totalidad debido a las inundaciones. El hielo y la nieve que se derriten en su curso alto hacen aumentar el caudal entre los meses de marzo a junio. En la actualidad existen diques y bancales que encierran el cauce a lo largo de 2.575 km, muchos de los cuales fueron construidos tras la inundación de 1927 —la más grave registrada hasta entonces, en la que el río alcanzó en Cairo (Illinois) una altura de 17,2 metros.

Todavía hoy, cada década más o menos, tienen lugar devastadoras inundaciones en Cape Girardeau, en el estado de Missouri, que se extienden hacia el norte llegando hasta Wisconsin, entre las que hay que destacar las de 1937, 1965, 1973, 1983 y, sobre todo, la de 1993. Estas inundaciones afectan a los pueblos y ciudades de las márgenes del río destruyendo millones de hectáreas cultivadas e interrumpiendo el tráfico fluvial comercial. El huracán Katrina destruyó algunos sistemas de regulación del río Mississippi en su curso bajo cuando azotó la costa estadounidense del golfo de México en agosto de 2005.

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